DEL AUTOR Y LA AUTORÍA: NOTAS PARA UNA APROXIMACIÓN EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO

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Temas amplios y diversos, llenos de matices, cambios e interpretaciones a lo largo de la historia, y a la vez una buena cantidad de ambigüedades. Una reflexión en ese sentido sólo puede tener un carácter subjetivo, con base en la propia reflexión y a

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  2007  Key words Author authorship authors copyright history market technology professionalization, contemporary Art AbstractResumen Temas amplios y diversos, llenos de matices, cambios e interpretaciones a lo largo de la his -toria, y a la vez una buena cantidad de ambigüe- dades Una reexión en este sentido sólo pue -de tener un carácter subjetivo, con base en la propia reexión y a la experiencia del contacto con el contexto artístico, y no supone en ningún caso, la elaboración de un conocimiento espe-cializado, sino solamente la posibilidad de com-partir ideas y sugerencias sobre unos temas por naturaleza abiertos y de aproximación, suscep-tibles de interpretación polémica. La razón es evidente; por una parte, afectan al concepto de arte y artista, y en consecuencia a la valoración que de estos conceptos cada momento históri - co ha propiciado o aceptado por otra parte la percepción social del artista y su trabajo ha os -cilado de forma extraordinaria de unos momen-tos a otros a lo largo de nuestra civilización, que incluye situaciones tan diversas como el mundo antiguo, el trabajo agremiado en la edad media, o el fuerte individualismo actual y la decidida en-trada de la obra de arte como elemento estelar de un potente mercado en auge. Palabras clave Autor autoría derechos de autor historia mercado, tecnología, profesionalización, Arte contemporáneo. DEL AUTOR Y LA AUTORÍA NOTAS PARA UNA APROXIMACIÓN EN EL ARTE CONTEMPORÁNEOPor: Teresa Camps * *Licenciada en Historia por la Universidad de Barcelona, con una tesis dedicada al pintor paisajista catalán Joaquim Mir. En 1970 entra como profesora al Departamento de Historia del Arte de la recién inaugurada Universitat Autónoma de Barcelona. Des- de allí ha impartido habitualmente cursos de Teoría del Arte His -toria del Arte Contemporáneo, Arte Catalán Contemporáneo y las Últimas Tendencias del Arte Actual Así mismo ha intervenido en cursos de postgrado y doctorado. Ha dirigido trabajos de licen-ciatura y tesis doctorales, algunas en proceso. Su investigación gira en torno a temas del arte de Cataluña, el último de los cuales es una investigación sobre el arte de la posguerra en dicho lugar Ha pronunciado numerosas conferencias y publicado muchos textos en catálogos y publicaciones especícas Igualmente ha sido comisaría de un buen número de exposiciones y actualmente dirige los tres espacios expositivos de la Universidad. Diverse and wide themes full of variables changes and interpretations through history and at the same time a good quantity of ambiguities In this sense a reflection can only have a subjective character based on own reflection and on experience of the contact with the artistic text and it cannot suppose in any case the creation of science or specialized knowledge but only the possibility to share ideas and suggestions about some topics opened by nature and approximation, subjected to polemic interpretation The reason is evident on the one hand they affect the concept of art and artist and in consequence to the valoration that every historic moment has accepted about these concepts on the one hand the social perception of the artist and his job has varied in an extraordinary way from some moments to others through our civilization which includes situations as diverse as the ancient world the job done in the Middle Age or the strong actual individualism and the decided entrance of the Master piece as main element of a potential market in process  Así pues, más preguntas que respuestas, más bien aproximaciones dudas y problemáticas que se han preguntado con frecuencia a lo largo del tiempo, sin soluciones denitivas y me imagino que seguirán planteándose, es más, lo deseo, ya que en el momento que encontremos deniciones objetivas a aquello que es arte, a la naturaleza propia del artista, al porqué de su funcionamiento y su dinamismo y su efecto pertur-bador y a tantas otras incertidumbres, intuyo que es- taremos ante el nal de su existencia Los temas que se citan a continuación, enunciados en voz personal, siempre desde los límites de espacio requeridos, no tienen la pretensión de solucionar las dudas y matices ambiguos que tan amplio y complejo panorama plan-tea, ya que son de difícil respuesta, giran entorno del tema anunciado y más que actuar como verdades absolutas, sólo pretenden una aproximación útil a la reexión ya que en el arte como en la vida pienso que la mayor parte de su esencia co-rresponde al no saber. Del artista como profesional En 1980, la   en una de sus recomendaciones reconoció el derecho del artista a la autodenición de modo que arista es “toda persona que crea o que parti-cipa por su interpretación en la creación o la recreación de obras de arte, que considera su creación artística como un elemento esencial de su vida, que contribuye así a desarrollar el arte y la cultura, y que es reconoci- da o pide que se la reconozca como artista haya en -trado o no en una relación de trabajo u otra forma de asociación” 1 . El tema no es fácil, porque deposita en el artista su voluntad de entidad y de reconocimiento como condición previa y válida a la aceptación social y cultural y a su posible futura consagración como tal. Si bien ya es admitido para los artistas del pasado, se plantea con muchas dudas sobre la entidad del artista contemporáneo Cómo identicar al artista contem -poráneo? Se pregunta Raymonde Moulin y dice: de todas las categorías socio-profesionales, la del artista es sin duda la más difícil de denir en la medi -da en que los criterios que pueden servir para ello son el legado de una historia multisecular en el decurso de la cual los modos de organización de la profesión y los modos de reconocimiento de la identidad del artista se han sucedido sin anularse completamente de modo que las diferencias, la incompatibilidad y las contradicciones no han cesado de crecer entre las di - versas deniciones posibles 2 . Recommandation Concerning the Status of the Artist Paris   p  citado por Rayomde Moulin en Lidedntication de lartiste contemporain en la publicación de la Universidad de SaintÉtienne La condition sociale de lartisteActes du colloque du Groupe de Chercheurs en Histoire moderne et contemporaine de C.N.R.S., octobre 1985. Raymonde Moulin Lidentication de lartista contémporain en “La condition sociale de l’artiste”,  Université de Saint- Étienne, oc-tobre 1985, p. 121 y ss. A esta dicultad de denición se añade la ausencia de “profesionalidad” reconocida en términos sociales en la actualidad así como las diferentes deniciones concep - ciones y rechazos en torno a la idea de arte que conviven y refuerzan el carácter subjetivo, por tanto de racionaliza-ción casi imposible de la situación en el momento actual; es más, parece que cada persona tiene su propia concep-ción del arte y cada artista también, de modo que sobre la base de una denición única es imposible efectuar un censo aceptable de los artistas actuales. No sirven a este efecto su presencia en los circuitos administrativos como por ejemplo, en la seguridad social, y tampoco sirve la po- sesión de un título académico puesto que muchos artis - tas actuales se arman como autodidactas y muchas es -cuelas, mantienen programas obsoletos o excesivamen- te diversicados no aceptados a menudo por los artistas innovadores; tampoco las posibles agrupaciones de artis- tas nos ayudan a denir en el ámbito social la condición de artista, ya que se trata de asociacionismo de carácter voluntario. Por otro lado, la dedicación “profesional” del artista es de difícil cómputo existe un horario laboral Y sus ganancias, a menudo muy relativas o provenientes de ingresos diferentes a la creación personal, no sirven para establecer su profesionalización. Sin embargo, el artista actual, (ya incluso desde el Renacimiento) se muestra se-guro de sí mismo y de su identidad.Indagar en el reconocimiento social de su actividad conlleva también muchas dudas sobre todo si la apre -ciación no es unánime: ¿quién debe dictaminar el ámbito del entorno artístico? ¿El conjunto social de la comunidad local o bien el reconocimiento internacional? ¿El grado de aceptación del mercado o bien la aportación cultural de la obra de los artistas Como siempre la historia ha ejercido su poder de selección y ha jado con el consenso cultural y especializado los valores, las obras y los nombres de los artistas sin necesidad de hacerlo mediante una denición   8     D     i    a    n    a    B    e     l    m    o    n     t    e ,    D    í    a    s    F    e     l     i    c    e    s ,     2     0     0    7 Calle 14 / Del autor y la autoría  y al parecer ha establecido correctamente la situación para obras y artistas del pasado, a los que inánimemente reconocemos como consagrados. El problema se plantea en el presente, donde otros límites imprecisos se unen a la dicultad de claricación del problema denitorio Desaparecidos los ocios tradi -cionales, la libertad con la que creativos con imaginación, espontáneos con habilidad o personas dotadas se aproxi -man al amplio concurso del mundo de la creación cada vez más multi-receptivo de proyectos, prácticas, ideas, imágenes y medios, y pueblan de ofertas visuales los te-rritorios de la publicidad, del cine, la fotografía, el vídeo y las artes visuales, plantea constantemente la inutilidad de una denición Creo que por el momento debemos con - ar plenamente en el artista cuando se proclama artista y de forma consciente asume el riesgo de serlo, así como sus consecuencias Si como pienso la obra de arte es hija de su tiempo, nosotros espectadores privilegiados y re-ceptores del trabajo generoso del artista, debemos ser capaces de reconocerla. Del autor y sus derechos No siempre a lo largo del desarrollo de las civilizaciones se ha valorado el reconocimiento de los autores quedando en la mayor parte de los casos en el más absoluto anoni-mato y sumergidos por la grandeza de sus obras, los au- tores de objetos obras y edicios que son considerados a menudo patrimonio indiscutible de la humanidad Tal vez deberíamos pensar que las grandes obras son el resultado del avance de la cultura y por tanto un hecho que perte - nece a los hombres y no a los dioses o a supuestos seres de otras galaxias; sin embargo, y, precisamente a causa de la condición humana que reconocemos en los más bellos y nobles productos de la débil y a menudo mediocre natu- raleza humana tal vez deseamos conocer a aquellos que emergieron y supieron elevar nuestra pobre condición a través de la excelencia de sus obras. El que perdure o no el nombre de un artista depende, no de la grandeza y perfección de su logro artístico, sino del signicado ligado a la obra de arte En general se puede armar que la necesidad de nombrar al creador de una obra de arte indica que ésta no tiene una función exclusivamente religiosa, ritual o mágica, que no tiene un solo objetivo sino que su valoración se ha indepen -dizado, al menos parcialmente, de estos contextos. En otras palabras la percepción del arte como arte se hace patente en la expresión creciente de unir el nombre de un maestro a su obra 3 . Esta idea que refuerza el sentido de autor vinculado a su obra nos habla también del tiempo de tiempos dis - tintos entre sí en los que no hubo necesidad de conocer a los autores, ya que el destino de sus obras, o si se quie-re, ellas mismas pertenecían a una función superior a la que los trabajos artísticos prestaban ornato, misterio e imagen; sin embargo, parece evidente que con el proceso abierto a favor de la independencia del arte respecto de otras funciones, o, si se quiere, con la obtención para el arte de su propia autonomía se hace necesario conocer a su autor. La historia también explica que ambos procesos la autonomía del arte y la armación individualizada del 3 Kris, Ernst y Kurz, Otto. (1979). La leyenda del artista. Colección Ensayos Arte. 3ª edición. Madrid: Cátedra, p. 23. 9     E    r    n    e    s     t    o    A     b    a    r    c    a ,    N    o     t     i    c     i    e    r    o ,     2     0     0     6  artista fueron semejantes y el autor tuvo mucho em - peño a partir de un determinado momento en armar -se como tal y en establecer relación de paternidad con su obra Dos veces en la historia del mundo occidental advertimos el hecho de que los que se dedicaban a las artes visuales fueron elevados desde el rango de meros artesanos al nivel de artistas inspirados: por primera vez en la Grecia del siglo  , y de nuevo, en Italia, en el siglo  ” 4  dicen con razón bien documentada los Wittkower de modo que desde el Renacimiento italiano y a través de documentos de la época, ya es posible conocer no sola-mente los nombres de los artistas, sino también aspectos muy importantes de su vida y su personalidad. Dos siglos antes, el poder de los gremios propició no sólo la falta de iniciativa de los artistas sino el silencio de sus nombres, como parece siguiendo la tradición medieval. De todas formas, según el gran Hauser: Otro de los elementos de la leyenda romántica de la Edad Media es el anonimato del artista. En su equívoca posición frente al individualismo moderno, el Romanti-cismo ensalzó el anonimato de la creación como el signo de la verdadera grandeza y se detuvo con particular pre-dilección en la imagen del monje desconocido que crea-ba únicamente su obra para Dios... 5 . Parece fue Brunelleschi uno de los primeros ar - tistas en desaar el poder de las leyes gremiales El reto que hizo Brunelleschi a las leyes gremiales tiene una importancia no meramente personal: salió vic- torioso y estableció el derecho que tenía un hombre libre de velar por sus propios intereses y de acuerdo con su conciencia... Este desafío se repitió en nume- rosas ocasiones y la lucha continuó a lo largo de los siglos” 6 . Todavía grandes artistas como Leonardo da Vinci, Rafael de Urbino o el Veronés, usaron el nombre de su lugar de srcen, pero rápidamente se impuso el nombre de familia y, en adelante los artistas unieron su nombre a su obra y su prestigio a la calidad de su trabajo armando su personalidad es decir cerraron para siempre si lo hubo durante un tiempo el ciclo del anonimato nombre y rma se unen indisolublemente a la obra. Se inicia el tiempo de la genialidad, autores y obras son reconocidos y sublimados bajo el signo que Wittkower designa como saturniano Tal vez el siglo  empieza a ver el nal del ciclo de autor con - cebido como genio o como bohemio construcciones ambas tejidas desde la incomprensión social de la na-turaleza del artista y desde su sublimación romántica. Y entiendo que este nal no signica la ausencia de autores al contrario cada vez hay más cantidad de registros de nombres de artistas hombres y mujeres  Wittkower Rudolf y Margot  Nacidos bajo el signo de Sa-turno . Madrid: Cátedra, p. 13.5 Hauser, Arnold. Historia social de la literatura y del arte , vol. 1º, Madrid: Ed. Guadarrama, p. 207.  Wittkower Op cit p  convencidos de su quehacer sino el nal de un tipo de comportamiento exclusivo y extraordinario, ejemplar y único vinculado al arte que conocemos por el nom-bre patronímico de la persona que lo asume.Autor anónimo, colectivo o individualizado, lo cier-to es que siempre existe un autor ya que la obra es un producto consciente de una cierta habilidad o el resul -tado de una idea cuyo inicio es localizable en el marco de una cultura, un lugar y un tiempo determinados. Al autor lo conrma su obra a la que la historia suele refe -renciar y añadir las condiciones de bondad y excelen-cia basadas a menudo en la novedad, la srcinalidad y el carácter imprevisible, aunque también le arropa su delidad asimismo conrmada por la coherencia de su pensamiento y su acción creativa, o, en térmi-nos más próximos, el reconocimiento de su estilo y en denitiva aquello que esperamos de él tanto de su actitud como del resultado de su trabajo. También le conrma según mi parecer la pertenencia a su tiem -po y a su contexto y, pienso que le debemos algo tan difícil como conseguir que su obra responda inequívo-camente a esta condición.¿Quién es y por qué es autor?, ¿quién lo dice?, ¿cómo se conoce? estas y otras preguntas semejantes surgen inevi- tablemente cuando se trata de comprender y denir una situación sumamente personalizada. A simple vista, pa-rece difícil de determinar, sin embargo, el autor se reco-noce en su obra y tendríamos que reconocerlo en su obra aunque a veces el mismo autor propone distancias en un intento de objetivar, de evitar subjetivismos o personalis- mos Tal vez avala su exclusividad el hecho de que el au -tor trabaja solo, en solitario: él es su amo y su empleado, quien toma las decisiones sobre su obra, en relación con- sigo mismo y a partir de él mismo de hecho reconocerse “artista” es aceptar un destino y comprometerse con un determinado tipo de práctica que desde hace muchos años requiere de una personalización identicadora una pertenencia a un tiempo y un lugar una biografía una r - ma autógrafa para obtener conanza y seguridad sobre el resultado del trabajo, pero sobre todo, para situar la obra en el lugar diferenciado, respecto a los otros productos de srcen humano a los que el mundo del arte singulariza y con los que establece distancia Se puede armar que toda obra tiene su autor?, ¿en qué condiciones? Existen obras de autor conocido normalmente rmadas por él o anónimas como sucede en el arte popular y la artesanía, o incluso de autor colectivo como en las iglesias medievales y existen muchos objetos de diseño que no se rman y piezas magnícas anónimas rescatadas por los arqueó -logos; lo cierto es que las obras existen, sin embargo, el autor sólo existe si se le conoce.Singularidad del artista como autor y como personaje, también él es considerado pieza única, punto de conver- gencia de muchas miradas La singularidad no responde solamente a la peculiar producción del artista, sino que también la congura el signo de su escasez hay pocos 10 Calle 14 / Del autor y la autoría
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